MATSA se suma a la iniciativa “Los libros, a las fábricas”

 

Según numerosos estudios, cada persona suele pasar un tercio de su vida en su lugar de trabajo, donde, en ocasiones, además de la actividad laboral diaria, también hay momentos distendidos para compartir experiencias, anécdotas o conocimientos con los compañeros. Alguna vez se debate sobre cuestiones de interés, pero en menor medida este intercambio de pareceres gira en torno a la literatura, la poesía o la filosofía.

Así, con el objetivo de promover el hábito lector incluso desde los entornos laborales, a través de estímulos positivos que inviten a la lectura, y especialmente en compañías con plantillas elevadas, nació la iniciativa “Los libros, a las fábricas”, reconocida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de España. Esta ha sido realizada con éxito en más de una docena de empresas del ámbito de la construcción o de la siderurgia, en las que se han repartido más de un millar de libros de distinta naturaleza.

Se trata de una actuación que, en línea con los valores culturales recogidos dentro de la política de responsabilidad social de las compañías, pretende, por un lado, acercar a lectores habituales y potenciales a una obra literaria concreta, mediante un encuentro con un escritor de actualidad. Y, por otro, favorece el coloquio y la reflexión en torno a temas concretos que traspasan de lo escrito hasta lo cotidiano.

En el caso concreto de MATSA, que se ha sumado recientemente a esta iniciativa, sus instalaciones acogerán el próximo 5 de noviembre una cita entre trabajadores de la operación minera y el escritor Ángel de la Calle, autor del libro “Modotti. Una mujer del siglo XX”.

Los interesados en formar parte de esta acción tendrán a su disposición, con tiempo de antelación, un ejemplar de dicha obra para que puedan leerla e intervenir en la charla con el autor, un encuentro que retroalimenta a lectores y escritores, ya que permite a los primeros romper su rutina laboral con una actividad entretenida y enriquecedora y a los segundos acercarse a espacios que le son ajenos y que, ¡quién sabe!, tal vez acaben siendo escenarios de sus futuras creaciones.